En primer lugar titulo así la entrada porque me parece que la traducción al lenguaje patrio es el primer error de unos cuantos en esta película.
Recapitulemos. Hay dos tipos de público que irán a ver lo último de Shyamalan. Aquellos que han visto la serie animada y los que no. Yo formo parte del primero y creo que mi opinión podrá ser más útil para aquellos que formen parte de mi grupo, mi preparación me ha ayudado a entenderla mejor. También hay que tener en cuenta que todos los trabajos de Shyamalan han sido de mi agrado, unos mucho más que otros, pero no considero que ninguna de sus películas sea mala. Y por último añadir que "The Last Airbender" era la película que esperaba con más ganas este año.
Decepción. Esa es la palabra que define los cien minutos de metraje. Una decepción que crecía en mi interior conforme avanzaba el film debido a las expectativas que yo mismo me creé traicionándome a mí mismo. Pues sus errores son simples. Si en sus anteriores películas encontrabamos por todas partes el sello de Shyamalan y reconocíamos su estilo en la forma de contar la historia y rodar las escenas, aquí no hay rastro del director en ningún sitio. No es su estilo y aunque en sus ruedas de prensa diga que es su forma de rodar creo que se equivoca. El guión, las conversaciones entre los personajes y alguna puesta en escena no tienen nada que ver con la precisión y el cuidado de sus anteriores proyectos. Aquí no veo el mismo cariño que me transmitía por sus anteriores películas.
Todo parece estar hecho a toda prisa y sin parar a respirar. Como si el director contase con muy poco tiempo y su vida dependiera de acabar antes de que finalice. Da la impresión de que estemos viendo un pase privado de una película que todavía está en desarrollo, como si el montaje final no fuera este y todavía faltasen muchas escenas para que podamos entender la película. Miento, en realidad creo que no son más escenas lo que necesita, el número de escenas y situaciones es el adecuado, solo necesitan más metraje cada una de ellas para que podamos entender algo y conocer a los personajes como es debido.
Esa es otra... los personajes. Los actores adultos se salvan, cumplen. Pero los jóvenes... ay los jóvenes... Con el buen ojo que tuvo Shyamalan en sus anteriores hallazgos... Dev Patel es el único que está a la altura y consigue pasar con un aprobado. Nicola Peltz quizás se salva pero por los pelos. Pero Jackson Rathbone y Sheychelle Gabriel son un lastre al igual que su relación que más que eso parece ser la sombra de una sombra en la oscuridad, es decir: nada. En ningún momento me creo que estos dos estén enamorados. Pero la palma se la lleva Noah Ringer; el protagonista. Conjúntamente, el actor y el personaje adaptado por Shyamalan nos arrojan a un Aang repelente que carece de lo necesario como para llevar sobre sus hombros el peso de una superproducción de este calibre. Y si me pongo a hablar del horrible doblaje español no acabo...
¿Qué se salva? Una ambientación perfecta. Los escenarios, los decorados, el vestuario... todos estos elementos son un deleite visual junto a algunos momentos de acción muy bien rodados con planos secuencia por Shyamalan (es solo en estos momentos cuando vemos al verdadero). También los efectos especiales son de matrícula e I.L.M. demuestra que su empresa sigue siendo de lo mejor en la industria. Pero si hay algo que merece ser reconocido como lo mejor de la película es su múscia. James Newton Howard es lo mejor que le ha ocurrido a Shyamalan. Contar con su colaboración en todos sus films es un lujo que aquí podemos disfrutar en más de un momento.
¿Significa todo esto que estamos ante una de las peores películas en años? Por desgracia no. Ojalá las peores películas fueran como esta. Ojalá Dragon Ball hubiera tenido una adaptación igual. Aquí tenemos un producto muy menor de alguien que nos tiene bien acostumbrado (al menos a mí). Es una película que se puede ver y en ocasiones disfrutar, pero si uno espera a verla en casa se ahorrará un dinero que puede invertir en otros quehaceres. ¿Por qué entonces esas críticas? Ya lo comenté en mi blog. Shyamalan parece ser el blanco de los críticos (sobretodo estadounidenses) y les ha puesto en bandeja una película que se presta a eso: a despellejarla y acomplejarla. Creo yo que han sido demasiado duros.
¿Nos encontraremos con la adaptación de la segunda temporada? Quien sabe. Lo que yo espero es que Shyamalan se levante como si nada y siga haciendo cine, pero en esta ocasión que sea el de antes.
Roque A. Ortiz